Biografía de la Pastora Ana Aponte:
Una Vida Consagrada al Servicio y al Ministerio
IGLESIA YO SOY EL CAMINO LA VERDAD Y LA VIDA INC.
80 South Broadway, Lawrence, MA 01843
La Pastora Ana Aponte ha dedicado su vida al servicio incondicional del Señor desde que entregó su corazón a Jesucristo en el año 1986.
Movida por una profunda pasión por las almas, inició su caminar ministerial evangelizando en las calles del Bronx, Nueva York, llevando un mensaje de salvación y esperanza a los más necesitados. Desde esos primeros años de labor, Dios le ha permitido proclamar la Verdad en múltiples estados de los Estados Unidos y en diversas naciones de América Latina, tales como México, República Dominicana, Nicaragua y Ecuador.
En 1989, al responder con obediencia al llamado pastoral, dio inicio a una obra pionera en Nashua, New Hampshire. A lo largo de los años, la gracia de Dios ha respaldado su liderazgo, permitiéndole ser pieza clave en el establecimiento y desarrollo de nuevas congregaciones en Lowell, Massachusetts, y Manchester, New Hampshire.
En la actualidad, la Pastora Ana Aponte ejerce con fidelidad y amor la dirección espiritual de la Iglesia Yo Soy El Camino, La Verdad y La Vida, Inc., ministrando de manera activa tanto en la comunidad de Lawrence, Massachusetts, como en Santo Domingo, República Dominicana.
Su visión sigue siendo clara: anunciar el Evangelio de Jesucristo, restaurar el núcleo familiar y guiar a cada persona hacia una relación personal y transformadora con Dios, fundamentada en la promesa Bíblica:
«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.»
— Juan 14:6
Mensaje de Nuestra Pastora
«Mi mayor deseo es continuar anunciando las buenas nuevas de salvación y servir al Señor con fe, amor y compromiso indeclinable, guiando a las personas a los pies de Jesucristo.
Creemos firmemente que Dios sigue transformando vidas, restaurando familias y levantando hombres y mujeres con propósito para Su Reino. Nuestra oración es que cada persona que cruce las puertas de nuestra iglesia experimente el amor incondicional del Padre, crezca en la fe y descubra el diseño divino para su vida.
Les damos la más cordial bienvenida. Esperamos con alegría poder servirles y caminar juntos en el amor de Cristo.»